A la memoria de Madame Josephine,
que dejó esta vida
el día trece de mayo,
MMXXIII (2023)
No sabíamos entonces,
en esos inocentes días,
cuando en el silencio de tu regazo
las historias que susurrabas
aún no eran recuerdos
ni la vida sabía volverse polvo.
Puedo todavía
sentir el perfume en tus brazos
y tus manos de seda
con dos alianzas de oro,
esperando siempre algo,
que lloró tu partida
y aún te sueña.
Quedaban historias por escuchar,
por contar del pasado.
Te fuiste a tu tiempo.
Y en el viento puedo abrazar
esa soledad
que también heredé
y que aún me abriga.


